

Tanto
el perro como el gato son carnívoros y por lo tanto sus mandíbulas y dientes
están diseñados para cortar y masticar carne.
Al igual que el hombre los perros y gatos tienen dos tipos de dentición, la
primera de dientes deciduales o "de leche" y la segunda o dentición permanente,
produciéndose la sustitución entre los 3 y los 6 meses.
FÓRMULA DENTARIA DEL PERRO ADULTO:
maxilar 3I : 1C : 4Pm : 2M
mandíbula 3I : 1C : 4Pm : 3M Total: 42 dientesFÓRMULA DENTARIA DEL GATO ADULTO:
maxilar 3I : 1C : 3Pm : 1M
mandíbula 3I : 1C : 2Pm : 1M Total: 30 dientes
(I: incisivos; C: caninos; Pm: premolares; M: molares)
PROBLEMAS
MÁS FRECUENTES:
Retención de dientes de leche:
Normalmente al producirse la erupción del diente
permanente, éste empuja al diente de leche, que acaba cayendo, pero en ocasiones
no sucede así. Es conveniente extraer el diente retenido, especialmente cuando
carece de función, inhibe o dificulta al permanente o causa otras patologías,
siendo la más frecuente la acumulación de sarro entre el diente de leche y
el permanente.
Sarro: La falta de higiene en los dientes de nuestros perros y gatos, así como las dietas blandas, favorecen el desarrollo de la placa microbiana, que es una sustancia blanda adherida a los dientes y que con el tiempo se transforma en el cálculo o sarro. Los animales con placa y sarro desarrollan graves infecciones en las raíces de los dientes, la encía y hasta el propio hueso, notando los propietarios el mal olor de la boca de su animal. Es importante realizar una prevención adecuada con dietas secas y cepillado regular de los dientes con pastas dentífricas especiales para perros y gatos. Si el problema ya está instaurado será necesaria una limpieza de boca realizada por su veterinario.