
Uno de los dilemas que se plantea cuando un perro
o un gato llega a casa es el de la alimentación. ¿Qué darle de comer? La
alimentación de nuestras mascotas de forma correcta y equilibrada es imprescindible
para darles una buena calidad de vida. Con comida casera es prácticamente
imposible cubrir todas las necesidades del animal, aún administrándole complementos
en la dieta, por eso es recomendable acostumbrarlo desde el primer día a
los alimentos comerciales, que están adecuadamente formulados para proporcionarle
todos los nutrientes que requiere en las distintas etapas de su vida.
Para una apropiada nutrición hay que tener en cuenta las fases por las que
pasa la vida de nuestro animal, desde el destete
pasando por el periodo de crecimiento
hasta hacerse adulto
en plenitud de facultades y finalmente llegar a la
edad geriátrica. Además
pueden surgir distintas situaciones que requieren una nutrición especial,
como es la gestación y
la lactación o
enfermedades que pueden
ser manejadas de forma eficaz con modificaciones en las dietas que complementan
la medicación, como por ejemplo insuficiencias cardiacas o renales, problemas
hepáticos, alergias,...
Los cachorros tienen
especialmente elevadas las necesidades en proteínas, calcio, oligoelementos
y vitaminas, pudiendo verse comprometido su correcto desarrollo si no son
cubiertas.
Durante la edad adulta
es importante mantenerlo con un régimen equilibrado
que le permita mantener su peso ideal, así como una buena salud y un bonito
pelaje. Las necesidades energéticas dependen principalmente del tamaño del
animal, pero también de la actividad que éste realice.
Las hembras gestantes
y las que están en lactación requieren
algunos cuidados especiales, entre ellos una alimentación que les aporte
el calcio y las proteínas extras que necesitan, por eso es conveniente alimentarlas
con pienso de cachorros.
Cuando el animal llega a cierta edad empiezan a aparecer algunos "achaques",
como dolores reumáticos, problemas dentales y de encías, pérdida de agudeza
de alguno sentidos, como el gusto y el olfato, por lo que su dieta además
de estar correctamente equilibrada debe ser muy apetecible para el animal
y altamente digestible, para un aprovechamiento óptimo de los nutrientes.
Una consideración a tener en cuenta en el caso de los gatos
es que su dieta debe proporcionarles cantidades
suficientes de ciertos aminoácidos, como la taurina, puesto que no son capaces
de sintetizarlos y su carencia puede producir graves patologías. Tradicionalmente
los animales de compañía se mantenían con alimentos caseros, bien con sobras
de la comida humana o bien con comida preparada en casa para ellos con ingredientes
de baja calidad. Actualmente existen en el mercado alimentos comerciales
en distintas preparaciones y que cubren las diferentes necesidades de cada
etapa. La correcta nutrición se basa en una dieta equilibrada, digestible,
apetitosa y que cubra todas las necesidades nutritivas y energéticas del
animal.
Los alimentos húmedos
(latas o tarrinas) se caracterizan por contener un 70 - 80% de humedad.
En general son más apetitosos y con una mayor digestibilidad que los secos,
aunque tienen el inconveniente de producir depósito de placa bacteriana
en los dientes, que acabará en sarro y gingivitis si no se realiza una correcta
higiene bucal.
Los alimentos semihúmedos
contienen un 25 - 50% de humedad y sus ventajas e inconvenientes
son similares a las de los alimentos húmedos.
Los alimentos secos tienen un contenido
en humedad inferior al 14%. Sus principales ventajas son que facilitan su
transporte, almacenamiento y conservación, son más económicos y si el tamaño
es adecuado favorecen la masticación y con ello la limpieza de los dientes.
Su mayor inconveniente es la menor palatabilidad con respecto a las dietas
húmedas o semihúmedas, aspecto que se está intentando corregir, de modo
que ya hay en el mercado dietas secas altamente palatables y digestibles.