IDENTIFICACIÓN

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La mejor forma de recuperar a su animal de compañía en caso de pérdida o robo es teniéndolo identificado. Para ello lo más eficaz es la implantación de un microchip o un tatuaje, ya que otros métodos no aseguran la aparición del animal, unos por insuficientes (una fotografía, una descripción) y otros por susceptibles de alteración (el collar o la chapa identificativa pueden perderse o ser extraídos). Tanto el tatuaje como el microchip son sistemas de identificación indoloros y que resultan eficaces durante toda la vida del animal.
El tatuaje consiste en la impresión con tinta indeleble de unas cifras codificadas en la cara interna de la pata o la oreja del perro o gato. Esta operación requiere la tranquilización previa del animal.
El microchip
se introduce bajo la piel del animal, siendo la aplicación tan rápida como la de una vacuna, y mediante un lector pueden descubrirse las cifras codificadas que contiene. Las clínicas veterinarias, así como los servicios de recogida municipales, la policía y las protectoras de animales, disponen de estos lectores de microchip, lo que evita la eutanasia del animal y permite localizar al propietario rápidamente. Además los microchip que se colocan actualmente cumplen con la norma ISO, válida en toda Europa, lo que implica que se puede localizar al animal incluso fuera de España.

Los datos del animal y su propietario quedan registrados en el Archivo de Identificación de Animales de Compañía, siendo utilizados únicamente en caso de necesidad y sin dejar lugar a error.