Su
importancia radica en el papel que desempeñan como vectores
para la transmisión de otros parásitos de mayor significación
clínica, como Leishmania spp. y Dirofilaria immitis.
Los géneros de los mosquitos implicados en la transmisión
de la leishmaniosis con Phlebotomus en Europa y Luztzomyia
en América.
Los flebotomos viven en áreas húmedas y cálidas,
preferentemente en zonas pantanosas o en aguas estancadas. Son más
activos al atardecer y menos en la noche, desde el principio de la
primavera hasta el final del otoño. Sólo las hembras
son hematófagas y trasmiten la enfermedad cuando succiona sangre
contaminada de un animal y posteriormente la inoculan en la piel de
otro vertebrado al volver a alimentarse.