ÁCAROS

El ácaro Otodectes cynotis completa su ciclo vital en los conductos auditivos externos y la piel adyacente de perros y gatos, alimentándose de detritus epidérmicos. La presencia de ácaros en el conducto auditivo provoca una irritación intensa y la acumulación de abundantes costras y exudado de color marrón-negruzco. Habitualmente esta parasitación va acompañada de un prurito intenso, que induce el rascado del animal con las subsiguientes lesiones en la superficie dorsal de la oreja y en las regiones adyacentes, pudiendo llegar a la formación de otohematomas por la sacudida de la cabeza. En ocasiones la otitis producida por los ácaros se complica con una otitis bacteriana.


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